Siento que no conecto con la audiencia

¿Por qué crees que no conectas con la audiencia? Sencillo. Porque tu discurso es frío. Un discurso o charla fría es una charla cargada de datos, tecnicismos, ejemplos redundantes, números e información que está ahí porque tú crees que entre más rollo le metas es mejor.

Nada más falso que eso.

En una charla o discurso se trata más de lo que -quitas- que de lo que -pones-. Es decir, cuando haces un verdadero trabajo de mesa, lo que realmente estás haciendo es sintetizar, concretar, quitar lo que está de más y poniendo todo el enfoque en la claridad y precisión del contenido que la audiencia necesita para… (Tambores) ¡¡para que se cumpla el objetivo de tu charla!!

El problema es que son muy pocas las personas (8 de 10), que tienen claro el objetivo de su charla. Solo tienen el título, o una ligera idea de lo que “van a decir” pero no tienen en la mente lo que en verdad quieren que suceda al final de su charla y ¿qué pasa? se pierden y lo más grave: pierden a la audiencia.

Errores comunes:

  • Hablas y hablas y hablas y hablas y… la audiencia se pregunta: ¿Cuál es el punto?
  • Pones una y otra vez los mismos ejemplos y la audiencia dice: Si, ya entendí.
  • Te mantienes en el “Yo-ísmo”: cuando yo, porque yo… y la audiencia piensa: “Otra vez hablando su ego”.
  • Tu conferencia es de dos horas, llevas cuarenta minutos y aún sigues en la introducción.

Y muchos errores más.

Anota esta frase: menos, es más. Menos información, pero más trabajada, pensada y cuidadosamente seleccionada. Cada cosa debe estar ahí porque suma en el logro del objetivo, es decir, si está ahí es porque le servirá a la audiencia a comprender mejor el tema y al final, tu alcanzarás el resultado esperado.

He sido testigo de cientos de charlas frías, llenas de datos que no conectan y que incluso si fueran eliminados no pasaría nada. Pero las personas se empeñan en meter y meter información al discurso olvidando que hay solo una razón para integrar más datos:   ayudan verdaderamente a que se cumpla el objetivo.

La próxima vez que vayas a dar una conferencia, taller, charla o presentes material en una junta, pregúntate: ¿Cuál es el objetivo de este encuentro? ¿Qué quiero que suceda al terminar mi presentación? ¿Qué habrá aprendido la audiencia?  De aquí saldrá tu objetivo. Una vez que lo tengas claro, pregúntate: …para que ese objetivo se cumpla ¿Qué tiene que saber la audiencia? Con base en esta pequeña fórmula serás más claro y más concreto, pero sobre todo, los participantes de tu charla sentirán que tu discurso valió la pena.

Share:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *