Más amor, menos miedo

Como seguramente ya lo sabes este próximo miércoles 20 de febrero tendremos nuestra segunda #CharlaBang y por ser febrero nada mejor que entrarle a un tema que a todos nos mueve: el amor y la forma en la que amamos.

¿Cómo saber si realmente amamos incondicionalmente?

No siempre cuando creemos estar amando, estamos amando verdaderamente. Lo que es posible que estemos experimentando es un intercambio de “alimento emocional” que necesitamos que el otro nos dé para sentirnos completos y plenos, pues hemos creído que el amor se trata de que el otro me dé, pero pocas veces reparo a ver qué estoy dando yo y si acaso eso que pido es también algo que yo me doy. 

El amor no es un intercambio, es decir, si establezco una relación como un  intercambio, se entiende que será un juego de yo te doy si tú me das, o tú me das entonces yo te doy: porque es un intercambio. Planteado desde ahí, estaríamos “amando” de forma condicionada y estaríamos relacionándonos desde el miedo.

Cuando somos niños lo único que necesitamos para desarrollarnos en plenitud es sentirnos amados, sentir que nuestras necesidades emocionales están siendo satisfechas. ¿Cuáles son estas necesidades emocionales? Afecto, apoyo, placer, comprensión, inspiración, conocimiento y reconocimiento: las siete fuentes del amor incondicional que plantea el modelo de Semiología de la Vida Cotidiana. Pero ¿qué pasa si tengo un perfil de carencia de estas siete fuentes porque no fueron satisfechas en mi primera infancia? Las iré pidiendo eternamente a lo largo de mi desarrollo como individuo.  El mecanismo funciona así: no me las dieron (miedo) entonces, no me las doy (miedo), por eso las pido (miedo) y si no me las dan… (miedo).  Y así, establecemos relaciones donde estamos esperando que el otro me dé eso que no me dieron (y por lo tanto no tengo) dejando la responsabilidad de sentirme pleno en el otro.

Si seguimos amando desde ahí es posible que nuestras relaciones no funcionen o se vivan continuamente desde la demanda, el miedo y la carencia.

Lo único que necesitamos para salir de ahí es información. ¿Cómo está formado mi perfil de miedos y carencias emocionales? ¿Qué espero que me dé siempre mi pareja? ¿Por qué siempre me relaciono de la misma manera? ¿Por qué sufro si termino una relación? ¿Por qué aún con pareja me siento vacío? ¿Cómo puedo amar incondicionalmente? ¿Cómo puedo aprender a amarme?

Te esperamos en la segunda #CharlaBang: Más amor, menos miedo. Aprenderás que para amar y sentirte amado verdaderamente debes empezar por descubrir tus carencias emocionales más profundas, resignificar la historia y aprender a dar, tan solo porque tienes tanto, que tienes para dar.

Te amo, ¿acaso te concierne?

Goethe.

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