Coaching Comunicación Efectiva
COMUNICAR-NOS ¿Por qué no funciona tan bien en pareja?
13 mayo, 2017
0

Porque somos totalmente diferentes.

Vamos por la vida creyendo que los demás deben pensar, sentir, hablar y actuar como nosotros lo haríamos, pero no es así. Cada uno de nosotros tiene características genéticas que nos hacen actuar de determinada manera, además una serie de condicionamientos sociales, educativos y familiares que nos hacen suponer que las cosas son como creemos que son y entonces, actuamos.

Pero no, no somos iguales.

Incluso a las mujeres las asociamos con la energía femenina y a los hombres con la energía masculina. Sin embargo, ahora se reconoce que el género y la energía son totalmente independientes, ya que en una mujer puede imperar más la energía masculina y en un varón la femenina.

Anthony Robbins, en su artículo The “V” Word, lo explica claramente con estos dos ejemplos:

Edward regresa a casa después de un duro día de trabajo. Le cuenta a su esposa, Jill, sobre los problemas que él tiene con sus compañeros de trabajo y su jefe. Ella lo escucha, e incluso se involucra, compartiendo sentimientos comunes sobre lo frustrante que debe ser.

Jill vuelve a casa después de un duro día de trabajo. Ella le cuenta a Edward lo que le pasó. Sin embargo, Edward tiene una fuerte inclinación para arreglar sus problemas. Él corta en su narrativa e intenta corregirla tratando de hacerle ver cómo ella puede solucionar lo que pasa. Ella se pone cada vez más molesta. Ella grita, diciendo que él no “la entiende”.

¿Qué está sucediendo en cada situación? En el primer escenario, la energía femenina es alta y la energía masculina baja, pero la pareja es fácilmente capaz de restaurar el desequilibrio. Sin embargo, en el segundo escenario, la energía masculina es alta y la energía femenina baja y surgen desafíos. ¿Por qué es esto? ¿Qué dinámicas están en juego? ¿Qué tipo de cambio permitirá a Jill y Edward conectarse entre sí?

Anthony Robbins nos revela un secreto:

El juego de la vida en una relación se trata de dominar dos cosas: su estado y su significado. Si podemos dominar estos dos, cambiará todo. Y lo explica así.

DIFERENCIAS BÁSICAS

Partimos de que hombres y mujeres son especies prácticamente diferentes.

La fuerza femenina tiene algo que ningún hombre, extremadamente masculino, entenderá. Las mujeres sienten, experimentan todo, todo el tiempo. La razón de esto es porque el cerebro femenino tiene lo que se llama “Conciencia Difusa” un rasgo instintivo y biológico inculcado en las mujeres para que puedan ser plenamente conscientes de su entorno. Fue primero un tema de supervivencia y se ha convertido en una profunda necesidad para las mujeres de hablar, compartir y -ventilar- lo que están sintiendo. Esto se manifiesta de muchas maneras. Por eso dicen que las mujeres, al día, necesitan expresar más de seis mil palabras, charlar, charlar y charlar, ya que no se trata del contenido, sino de sacar emociones, conectar y compartir.

Cuando una mujer se expresa, está sacando energía. Ella está compartiendo su problema porque quiere conexión. Quiere que su pareja la sienta. Ella quiere que su hombre demuestre que entiende, compartiendo sus emociones.  Por el contrario la energía masculina, no quiere compartir problemas, quiere resolverlos. Así que un hombre muy masculino pensará: “¿Qué te pasa? ¿Por qué sigues hablando de este problema? ¿Por qué no lo resuelves ya?

¿Qué pasa cuando las parejas  no saben esto?

EL SIGNIFICADO

La naturaleza masculina hace que un hombre se sienta poco inclinado a conectarse con la emoción de la mujer, es decir con su “drama”, con lo que está sintiendo y ¿qué crees que sucede? Claro. La mujer se siente incomprendida, sola, rechazada. Incluso puede tener pensamientos como: “El cree que sabe todo” “No me entiende, ni tiene idea lo que esto significa para mí”. Desde una energía femenina es así, desde la masculina no lo es.

Por otra parte, cuando el intento de resolver (naturaleza del hombre), se encuentra con la frustración de una mujer, él tiende a pensar que su mujer simplemente no escucha o no confía en él para  resolver el problema. Incluso puede etiquetarla de ¡loca!  Y en última instancia, el hombre se dirá: “Nada de lo que hago funciona”. “Nunca puedo hacerla feliz”. “Nada la hará feliz”.

Justo en esta etapa de incomprensión es cuando la relación puede estar en peligro.

La realidad es que la forma en que ambos están actuando tiene un significado particular para cada uno, pero ninguno de los dos sabe realmente qué está pasando porque no tienen la información  para comprender al otro. Para los dos, lo que ocurre, significa algo diferente.

Creemos que los hombres son como las mujeres y las mujeres son como los hombres. Pero no es así. Aunque tenemos la idea de que nos conocemos bien, al final interpretamos todo a través de nuestro mundo: a través de nuestros condicionamientos.

RUTA DE SALIDA

La Conciencia Difusa significa que una mujer está sintiendo todo, todo el tiempo. El cerebro masculino tiene un solo enfoque, en este caso: resolver.  Al final, lo único que quieren ambos es: sentirse comprendidos. Una mujer no ventila sus problemas para que el hombre los resuelva, solo quiere sentirse escuchada. Un hombre no los ventila, o sólo los ventila, para ser escuchado. El, en el fondo, ya tiene la solución.

Si un hombre puede aprender a escuchar y una mujer a comprender la naturaleza masculina y la forma en que funciona su cerebro, esto se convertirá, para ambos, en una de las herramientas más poderosa en una relación.

EN RESUMEN

No tratemos de resolver los problemas, demos presencia. No tomemos nada personal. Escucha al otro atentamente y recuerda que muchas veces lo que dice, no es exactamente lo que quiere decir, es solo un impulso de sus condicionamientos.  Cuando mostramos comprensión e interés en los sentimiento del otro abrimos una puerta a la solución de los problemas y no es de extrañar que luego, justo después de eso, nos permita aportarle una solución y ésta sea bien recibida.

Comprender. No engancharnos. Dar un paso atrás y evaluar objetivamente lo que pasa. Presencia y comprensión, incluso cuando nos “sentimos” atacados. Esto es dominar nuestro –estado- y el –significado- que le damos a lo que sucede.

 

 

 

 

About author

Artículos relacionados

/estos artículos también podrían interesarte

cf-arrow

Si ochocientas personas han decidido dedicar 15 minutos de su tiempo a tus palabras, no improvises.

Porque somos totalmente diferentes. Vamos por la v...

Leer más...
WorkshopBannerCF

¿Qué hago para que la gente entienda mi proyecto?

Porque somos totalmente diferentes. Vamos por la v...

Leer más...
ComEf_CFBlog

La cultura de comunicación interna empieza por el jefe.

Porque somos totalmente diferentes. Vamos por la v...

Leer más...

There are 0 comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *